Hace algunas semanas se produjo un leve temblor con epicentro en un sector de la comuna de Pirque en la línea de la temida Falla San Ramón. La Falla San Ramón es una falla inversa (lo que significa que una parte del bloque de la superficie se puede mover por sobre otro bloque y quedar montado uno sobre otro, ambos separados por esta línea, ver figura 3), que se extiende con orientación N-S unos 50 kms. entre los ríos Mapocho y Maipo, abarcando varias comunas de la Región Metropolitana en su zona más oriente (ver figura 1 y 2).
Vitacura, Las Condes, La Reina, Peñalolén, La Florida, Puente Alto, Incluyendo a Lo Barnechea y Pirque según nuevos estudios, podrían ser afectadas severamente si se produce un terremoto causado por el desplazamiento de esta falla.
Esta falla ha registrado sismos de gran magnitud (Mw 7- 8, conocida también como escala sismológica de magnitud de momento) en los últimos 17 a 19 mil años, siendo el último de estos hace 8 mil años, por lo que es posible apreciar desde el punto de vista estadístico que se podría activar dado el tiempo transcurrido entre uno y otro evento sísmico, con el riesgo que ello conlleva para la ciudad de Santiago (VARGAS, 2014).
Según Gabriel Easton, geólogo e investigador de la Universidad de Chile quien lideró el estudio titulado “La Falla San Ramón y la sostenibilidad del piedemonte de Santiago: recomendaciones para la política pública”, sostiene que la falla geológica es capaz de generar terremotos de gran magnitud con ruptura en superficie y que podría generar grandes movimientos del suelo en sus cercanías, “que superarían lo estipulado por la Norma Sísmica para Santiago, y la potencial ocurrencia de remociones en masa en el frente cordillerano y cerros de la región”.
Los estudios recientes, realizados por académicos chilenos, evidencian que dicha falla podría generar terremotos de gran magnitud (7,2-7,5 Richter), con ruptura de superficie de varios kilómetros en donde se ubica el piedemonte del frente cordillerano, donde vive una gran población, mucha actividad económica, centros comerciales, hospitales, universidades, aeródromos y un centro nuclear.
El geógrafo de la Universidad Católica y académico de la Universidad San Sebastián Pablo Salucci ha dicho que a partir de 1979 hasta la fecha se ha incrementado considerablemente la urbanización en la zona donde se emplaza la falla, con mucha infraestructura considerada como crítica y también estratégica por la presencia de hospitales y un centro de investigación nuclear. “Un 55% de la falla ésta urbanizada, por lo que se hace muy necesario evitar que en el 45% restante se siga edificando y densificando, y esto debe hacerse desde un punto de vista normativo”. Por lo que, de acuerdo a sus comentarios se hace necesario realizar más estudios, geológicos, geomorfológicos, de suelo, de amenazas y de riesgo, para evaluar posibles modificaciones a los planes reguladores, a la norma antisísmica y otros procesos y procedimientos relativos a enfrentar de mejor manera esta posible situación.
Easton, investigador y coequipo del Programa de Reducción de Riesgo y Desastres (Citrid) de la Universidad de Chile, cree que la mayor amenaza es la posibilidad de ruptura o dislocación del suelo, además de fuertes movimientos (aceleraciones) localmente mucho mayores a los que, produjo el terremoto de 2010 en Santiago. Conforme a lo señalado por Easton, resulta fundamental preparar a esa gran mayoría de habitantes, trabajadores y estudiantes que viven y desarrollan actividades en toda esa zona oriente de Santiago, pues de suceder un evento de esas características podría haber colapso de infraestructura al no resistir la fuerte aceleración del suelo.
Por lo pronto, los actores y administradores de las comunas aludidas deberán iniciar y continuar si es el caso con políticas y medidas de preparación ante este tipo de eventos. Medidas estructurales y no estructurales deberán ser abordadas con prontitud por todos los alcaldes, organismos públicos y privados, y también por la comunidad que debe ser informada de este riesgo latente.
El estudio de la Universidad de Chile, mencionado precedentemente concluye con siete recomendaciones:
(1) definir a la Falla San Ramón como una falla activa.
(2) restringir la fundación de cualquier infraestructura en una franja de 300 m de ancho a lo largo de la traza de la Falla San Ramón, con posibilidad de realizar estudios para precisar la ubicación de esta franja en la superficie del terreno.
(3) modificar la ordenanza, planes reguladores y norma sísmica de diseño para incorporar las fallas activas.
(4) realizar estudios de peligro por remociones en masa, en zonas susceptibles, ante la potencial activación de la Falla San Ramón e incorporar estas áreas en los instrumentos de planificación regional y comunales.
(5) asegurar la disponibilidad de información precisa y pertinente a la ciudadanía respecto de la ubicación, amenaza y riesgo sísmico de la Falla San Ramón.
(6) definir la franja de restricción de la traza de la Falla San Ramón (300 m), como una zona de protección ambiental y conservación natural a lo largo del piedemonte cordillerano.
(7) definir una gobernanza para el diseño, implementación, monitoreo y evaluación de una planificación urbana sostenible, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y la política nacional y global en materia de Reducción del Riesgo de Desastres.
Conceptos asociados a este artículo
Amenaza: De acuerdo con el Marco de Acción de Hyogo (UNISDR, 2015), se entiende por amenaza un “evento físico potencialmente perjudicial, fenómeno o actividad humana que puede causar pérdida de vidas o lesiones, daños materiales, grave perturbación de la vida social y económica o degradación ambiental”. La UNISDR (2009: PP 05-09) establece una clasificación de las amenazas de acuerdo con su origen, a saber:
▪ Natural: proceso o fenómeno natural que puede ocasionar la muerte, lesiones u otros impactos a la salud, al igual que daños a la propiedad, la pérdida de medios de sustento y de servicios, trastornos sociales y económicos, o daños ambientales. – Biológica – Geológica – Hidrometeorológica
▪ Socio natural: fenómeno que resulta en una mayor ocurrencia de eventos relativos a ciertas amenazas geofísicas e hidrometeorológicas, que surgen de la interacción de las amenazas naturales con los suelos y los recursos ambientales explotados en exceso o degradados. Actividades humanas incrementando la posibilidad de ocurrencia de ciertos fenómenos asociados a amenazas naturales más allá de sus probabilidades reales.
▪ Tecnológica: condiciones tecnológicas o industriales, procedimientos peligrosos, fallas en la infraestructura o accidentes.
Falla: Es una fractura en las rocas en el interior de la Tierra a lo largo de la cual se mueven los bloques rocosos que son separados por ella, debido a que el esfuerzo acumulado excede la resistencia interna entre ambos bloques.
Escala de Richter: Escala de magnitud de un sismo desarrollada inicialmente por C.F. Richter en 1935 que se conoce como magnitud local (ML). Ha evolucionado en las últimas décadas y en el presente se utiliza preponderantemente la magnitud momento (Mw).
Escala Modificada de Mercalli: Es una escala de doce grados que mide la intensidad observada en un lugar específico dado los efectos que produce el sismo. Para un mismo temblor habitualmente se reportan varias intensidades las que, en general, decrecen a medida que la distancia epicentral aumenta. Se usa oficialmente en Chile y corresponde a la norma chilena NCh3 of.61.
Epicentro: Es el punto en la superficie de la Tierra ubicado directamente sobre el foco o hipocentro (latitud, longitud).
Intensidad: Es una medida de los efectos producidos por un sismo en personas, animales, estructuras y terreno en un lugar particular. Existen varias escalas de intensidad. En Chile se utiliza la Escala de Intensidades de Mercalli Modificada (NCh3 of.61). En esta escala, los valores de intensidad se denotan con números romanos que clasifican los efectos sísmicos con doce niveles ascendentes en severidad. La intensidad no solo depende del tamaño del sismo (magnitud) y de la fuerza del sismo (aceleración), sino que también de la distancia epicentral, la geología local, la naturaleza del terreno y el tipo de construcciones en el lugar. Para un mismo temblor habitualmente se reportan varias intensidades las que, en general, decrecen a medida que la distancia epicentral aumenta.
Magnitud (del sismo): Es una medida del tamaño de un sismo que tiene relación con la cantidad de energía liberada en forma de ondas elásticas (ondas internas o superficiales), como también aquellas ondas de período largo con periodos entre 200 y 1000 segundos (Fase W). Se puede considerar como el tamaño relativo de un sismo y se determina, en el primer caso, considerando la amplitud máxima de movimiento de la onda registrada, a la cual se le aplica una corrección por distancia epicentral y profundidad focal, o utilizando el espectro de amplitud en el dominio de frecuencias de las ondas seleccionadas. En el segundo caso, por la inversión de la forma de onda de período largo (Fase W), comparada con los registros observados. También es posible estimar la magnitud del sismo a partir de las deformaciones producidas en la corteza terrestre. Corresponde a una medida no acotada superior ni inferiormente, sin embargo, el terremoto más grande registrado hasta el momento ha alcanzado una magnitud de 9.5, correspondiendo a una ruptura del orden de 1000 km de longitud, 200 km de ancho con un desplazamiento promedio de 20 m. En el otro extremo, las magnitudes negativas se alcanzan en laboratorios con rupturas milimétricas. En oposición a la intensidad, que generalmente es mayor en la zona epicentral, un sismo posee solamente una medida de magnitud en la escala utilizada. Los tipos de magnitudes que se utilizan en forma más común son:
ML: Magnitud Local.
Mw: Magnitud Momento.
Mww: Magnitud Momento obtenida a partir de la Fase W.
Mwp: Magnitud Momento obtenida a partir del espectro de ondas P.
Mb: Magnitud determinada a partir de la amplitud de las ondas internas.
Ms: Magnitud determinada a partir de la amplitud de las ondas superficiales.
MB, MS: igual que las dos anteriores pero estimadas en registros producidos por instrumentos de banda ancha.
¿Cuál es la diferencia entre magnitud e intensidad de un terremoto?
La magnitud e intensidad son dos conceptos que, si bien están relacionados entre sí, a menudo suelen confundirse. La magnitud es una medida del tamaño de un sismo que tiene relación con la cantidad de energía liberada en forma de ondas elásticas. Se puede considerar como el tamaño relativo de un sismo y entrega un valor único para dicho evento.
En cambio, la intensidad es una medida de los efectos producidos por un sismo en personas, animales, estructuras y terreno en un lugar particular. Existen varias escalas de intensidad. En Chile se utiliza la Escala de Intensidades de Mercalli Modificada (NCh3 of.61). En esta escala, los valores de intensidad se denotan con números romanos que clasifican los efectos sísmicos con doce niveles ascendentes en severidad. La intensidad no solo depende del tamaño del sismo (magnitud) y de la fuerza del sismo (aceleración), sino que también de la distancia epicentral, la geología local, la naturaleza del terreno y el tipo de construcciones en el lugar. Para un mismo temblor habitualmente se reportan varias intensidades las que, en general, decrecen a medida que la distancia epicentral aumenta.
¿A qué profundidad ocurren los terremotos? ¿Es relevante esa información?
Los terremotos ocurren en la litósfera, que incluye la corteza y la parte superior del manto, cuyo rango de profundidad abarca desde la superficie hasta unos 800 kilómetros de profundidad aproximadamente. La fuerza con la que ocurre el movimiento de los terremotos es atenuada conforme la distancia a la fuente del terremoto aumenta, por lo tanto, un terremoto ocurrido a una profundidad de 10 kilómetros va a sentirse con mayor intensidad que uno ocurrido a 50 kilómetros, ya que a mayor distancia la fuerza será más atenuada.
¿Se puede pronosticar un terremoto?
No existe ninguna organización ni gobierno capaz de predecir exitosamente la recurrencia o la fecha en que se puede producir un terremoto. Sin embargo, los científicos están capacitados para enfrentar temas relacionados al peligro y riesgo de terremotos. Por ejemplo, se sabe que a lo largo de Chile, la convergencia de placas tectónicas genera terremotos con cierta regularidad y que existen fallas geológicas capaces de generar terremotos. El avance en el conocimiento de las fuentes sismogénicas permitirá evaluar escenarios más probables para evitar desastres.
Fuente: La Falla San Ramón y la sostenibilidad del piedemonte de Santiago: Recomendaciones para la política pública. Universidad de Chile (Enero 2022).
Figura 3. Esquema del proceso de ruptura en superficie de un terremoto generado por una
falla inversa como la de San Ramón
Bibliografía:
- La Falla San Ramón y la sostenibilidad del piedemonte de Santiago: Recomendaciones para la política pública. Easton, Boroschek, Rebolledo, Inzulza, Ejsmentewicz, Vergara y Giesen. Universidad de Chile. Enero 2022.
- Análisis de la Percepción Social del Riesgo y la Vulnerabilidad Asociada a la Falla San Ramón en la Provincia de Santiago, Chile. Memoria para optar al título profesional de Geógrafo. Francisco Del Castillo Valencia. Universidad de Chile, 2018.
- Centro Sismológico Nacional. Universidad de Chile. Información. www.sismología.cl
- Monitoreo Sísmico y Potencial Sismogénico de la Falla San Ramón. Centro Sismológico Nacional y Departamento de Geología, Universidad de Chile. Marzo 2019.
- Informes de prensa.
